Con el final de “Hasta los ovarios” Rosario, nuestro personaje de ficción más real, llega también a su fin. Ha llegado el momento de decirle adiós y de que no la olvidaremos nunca. Todos sus mamporros, todos sus exabruptos y todas sus maneras se perderán, como dijo el Nexus 6, en el tiempo como lágrimas en la lluvia. Lo que no se perderá será su recuerdo y sus reivindaciones.
Hasta siempre, Rosario.